domingo, 21 de octubre de 2012

62nd step

Digámosle adiós al poco auto-control que me quedaba... es como cuando tratas de conducir bastos kilómetros con el coche en reserva, que te va a dejar tirado en cualquier momento.

Y tras mi intento de venganza en el que he salido perdiendo con creces los días se me hacen eternos... es gracioso porque solo ha pasado uno así que me imagino como estaré subiéndome por las paredes hasta que llegue Noviembre.

Aun mis manos conservan el suave tacto de tu piel y mis labios el sabor de tus besos, los cuales se intensificaban a cada segundo por ser presos de la dichosa lujuria.

Me fui de la lengua, cegué mi mente y ahora me da vergüenza mirarte a la cara pero no había nada de erróneo en lo que dije. Es justo lo que quiero aunque me de miedo y mis manos tiemblen tratando de probarme a mi mismo que aun mantenía un nivel de cordura.

No habría parado si me hubieras dejado empezar... Pero no era el momento adecuado.

Al menos has podido comprobar lo que pasa si juegas con fuego.

Ningún momento se borrará de mi mente pero en especial me quedará grabada tu expresión, mirándome por encima del hombro con prepotencia. Pues podría decir que es la primera vez en la que me veo sometido cuando yo habitualmente era quien llevaba los pantalones en todas las situaciones.

Solo aquí admitiré que es lo mas sexy que he visto en la vida y me encanta estar en mi posición... pero solo lo diré aquí para que podamos seguir con nuestro juego.

Mientras tanto seguiré intentando darle la vuelta al tablero de ajedrez con artimañas que quedan anuladas con solo sentir tu aliento en mi cuello.

Será un error del que no quiero aprender.

jueves, 11 de octubre de 2012

61st step

Supongo que he logrado encontrarle el sentido a que no tengamos absolutamente ningún problema desde que esta historia ha empezado y es que, antes de que esto ocurriera, problemas nos sobraban.

Cuantas veces he tropezado en la misma piedra... cuantas veces no has podido hacer nada más que mirar como caía...

Y ahora que estamos juntos es el resto de las cosas las que no funcionan. Por algún extraño equilibrio tiene que haber un número (no necesariamente exacto) de bien y mal.

O es lo primero que se me ha ocurrido que tuviera un sentido.

La verdad es que lo hemos pasado mal hasta que nos hemos encontrado y que, al menos esta vez tenemos donde reposar. Tal vez todo ocurriera en el mejor momento.

Si hubiéramos sido mas sinceros el uno con el otro no nos habría costado tanto, de eso estoy completamente seguro. Porque me parecías tan lejano como yo a ti... incluso apostaría que yo te veía mas inalcanzable ya que... bueno, tu ya te sabes el principio.

No puedo dejar de presumir de mi suerte actual, aunque ahora mismo no tenga que ver.

Quisiera decir mas cosas pero... estoy impaciente y quiero verte cuanto antes... Así que me iré a la cama.