lunes, 28 de enero de 2013

75th step

Hoy, a estas horas... no hacía otra cosa más que pensar en ti.

En lo bien que lo pasé contigo, como había coqueteado como nunca lo había hecho, todos aquellos momentos en los que no hacía mas que pensar "un beso aquí sería lo ideal, pero seguro que se lo toma a mal... a fin de cuentas no le gusto".

Si, es cierto que te lo pregunté en mal momento pero... ¿Como alguien como tu iba a enamorarse de alguien como yo? Era absurdo... Siempre he sido de esas personas que se ha conformado con lo que llegaba, que ha tenido que aprender a querer ¡Y funcionaba! Durante un corto periodo de tiempo... Nunca llegó a fijarse en mí un ser por el que ya había perdido cualquier esperanza.

Luego el sentirme mal por no haberme lamentado el tiempo suficiente por haber dejado a alguien... como si, de repente, solo me importara no estar solo ya que, a fin de cuentas era así como me sentía cuando tu no estabas a mi lado. ¿Y a quien le iba a contar esto? Solo confiaba en ti y tu no eras quien debía de saber sobre esto...

Y que toda esta aventura comenzara con unas copas de más...

La mejor borrachera de mi vida... con la peor resaca posible, de hecho escribí sobre lo horrible que fue.

Te he dado unos cuantos dolores de cabeza en el comienzo dado a mis temores, me faltarán años para disculparme por aquello pero, de verdad que me daba tanto miedo perderte por una mala acción... Y en aquella temporada de pruebas extrañas que tampoco me tomaba demasiado en serio me di cuenta de factores que siempre estuvieron pero apenas perceptibles en el sentido amistoso.

En un día como hoy me abruman los recuerdos...

Como el primer beso que te quise dar y me negaste... El segundo detrás del stand con toda mi asociación mirando.

Cuando la gente empezó a saber de nuestra relación y se reía ¿Por que?

Aquel te quiero que te tuve que sacar tras insistencia para después lanzarme a tus brazos.

Dormir juntos, como pareja, y no querer salir de la cama.

Ocasiones en las que los besos nos sabían a poco y nos dejábamos llevar donde no debíamos.

El llorar juntos tras habernos quitado un peso de encima ya que teníamos miedo de estropear lo que teníamos.

¡Nuestro primer viaje! El mejor de todos los tiempos...

Cosquillas, palomitas quemadas, peleas de harina, individuos raros de la calle con sus correspondientes comentarios, chorros de agua que salían del suelo, emborrachar una tarta, playbacks en los autobuses, darnos la mano a escondidas, nachos con queso, que echan en la tele, caídas en el hielo, naricitas, la ópera es barata, tirones en mis mofletes, perritos en bolsas, idiotas varios, siestas y mas siestas...

Y esto son solo pocos recuerdos de los cientos que se me vienen a la cabeza y me hacen sonreír solo por el hecho de haberlos compartido contigo. Hacía tiempo que no podía parar de hacerlo y eso que lo intento para fastidiarte, créeme .. luego tienes que desarmarme con un par de palabras tuyas y vuelvo a curvar mis labios como un completo atontado.

No quisiera volver a repetirte lo importante que eres para mi, el sentido que le das a mi vida, las infinitas veces que te tengo en mi mente, mi inagotable deseo por no despertarme de este sueño... Por que eso es lo que has sido siempre para mi, una especie de fantasía que nunca saldría de mi cabeza y que, a día de hoy, es donde estoy viviendo.

He perdido la percepción para distinguir el sueño de la realidad... Si en verdad estoy dormido, que nadie me despierte jamás. Y si es el caso contrario, dependeré de la cafeína solo para pasar mas tiempo en un mundo donde tu también estés.

Y solo descansar en tu regazo, sintiendo tus besos en mi espalda, mientras sonrió a escondidas y me recuerdo a mi mismo lo afortunado que soy de que me quieras.

Haces tanto por mi... que no tengo ni la mas mínima idea de como pagártelo. Pero no hay fin para esta historia así que tendré mucho tiempo para averiguarlo...

Todo el tiempo del mundo.

miércoles, 23 de enero de 2013

74th step

Guten morgen...

Esas serían las primeras palabras legibles que saldrían de mi boca después de incomprensibles murmullos maldiciendo al despertador por sacarme de mi descanso y anunciar un nuevo día, el cual empezaría mal hasta que me diera cuenta de que estás a mi lado estirándote.

Entonces recordaría que nuestro sueño se hizo realidad.

Sonreiría al observarte.

Te daría un beso en la mejilla.

Y, seguramente, me vuelva a quedar dormido porque soy un desastre, por eso me viene bien que estés a mi lado.

Ahora, lo mas parecido que tengo a eso son algunas de tus posesiones a las que me aferro con cierta tristeza porque han perdido tu aroma, el cual me creaba tu imagen en mi cabeza y disfrutaba de esa ligera esquizofrenia. Me hace sentir como Adan recién expulsado del paraíso, recordando los infinitos placeres que la tierra prometida le daba, mirándolo tras una reja mientras sus pies descalzos conocían el dolor por primera vez en su existencia.

En cuanto me levanto de descansar junto a ti por última vez puedo tener esa misma sensación ¿Cuando volveré a estar contigo? ¿Cuando podré entretenerme observando tu mal humor en sueños? ¿Cuando buscaremos de nuevo otros entretenimientos que hacer sobre un colchón? Lo añoro, añoro tanto dormir contigo como el estar despierto a tu lado. Acariciar tu mejilla con mis torpes dedos, despejar mis cabellos de tu cara, besarte solo para comprobar a donde nos va a llevar, dejar a mis manos pasear a sus anchas por tu cuerpo solo buscando reacciones, hipnotizadas por la suavidad y la palidez de éste.

Abrir los ojos por primera vez en el día y que estés a mi lado... ¿Hay algo mejor que eso?